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DESDE LA ÓPTICA CRISTIANA
NOTICIERO SEMANAL DESDE JERUSALÉN Agosto 26 DE 2008 ISRAEL PAGA PRECIO DE RIVALIDAD ENTRE EEUU Y RUSIA (Porciones de un artículo por Ron Ben-Yishai, YnetNews.com, 22 de agosto de 2008)
Israel
podrá llegar a pagar el mayor precio por la recientemente renovada rivalidad
entre Estados Unidos y Rusia. Aparentemente, Rusia está tratando de amenazar a
Estados Unidos con el fortalecimiento de la capacidad militar de Siria contra
Israel. Israel es el blanco por medio del cual Rusia intenta perjudicar a
América.
INTELECTUAL JUDÍO PIDE QUE SE LEVANTE UNA VOZ DE PROTESTA (Por Ron Ross, Radio Mosaico Israel Puentes para la Paz, 15 de agosto de 2008)
El
intelectual judío Dr. Manfred Gerstenfeld ha pedido que el Occidente levante
una más fuerte voz contra el creciente odio y antisemitismo mundial. En una
entrevista con Radio Mosaico Israel de Puentes para la Paz, dijo: "¡Expónganlo!
Mientras más sea expuesto por los no-judíos, mejor."
PARASHA
LAS TRAVESÍAS EN NUESTRAS VIDAS Les tomó 42 paradas a nuestro Pueblo Judío para salir de Mitzráim /Egipto y llegar a la Tierra Prometida por nuestro Elohím. Cada etapa del viaje, como detallamos en nuestra parasháh anterior, tiene un significado para nosotros. “Travesías” podría ser el título de un libro de historia de nuestro Pueblo, los judíos, y el título del testimonio de este autor, quien vivió en cinco países diferentes, en tres continentes, y está viviendo actualmente en su casa número 42. De hecho, el ir de un lado al otro, por su propia cuenta, por un peligro inminente en el país donde viven, o por ser expulsados, es parte de la vida de cualquier judío en la historia del mundo. Pero, lo que nuestros antepasados quizás no entendieron--o entendieron muy bien--es que no nos fuimos por nuestra propia cuenta (aunque aparentemente así fue), sino que fuimos enviados por Elohím, en persecución de nuestro destino predeterminado por Él. Y cuando Él nos envió, o nos sigue enviando a otras tierras, Él está con nosotros, trabajando en nosotros, por fuera y por dentro, por lo que la travesía es tanto exterior, física, como interior, mental y espiritual. Cada día de nuestra vida como judíos por sangre y/o por fe es una travesía desde Mitzráim hacia la Tierra Prometida, Israel. Mitzráim significa “trabas, impedimentos, fronteras”. En el plano físico, el viaje hacia afuera de Mitzráim fue lleno de trabas humanas, políticas, religiosas. En el plano mental, el viaje estuvo lleno de trabas para salir de los hábitos adquiridos, de las ideas del Pueblo Judío sobre qué era “hermoso, bueno, sabroso, importante (para hacer)”, las ideas culturales egipcias “contagiadas” durante los años de esclavitud; los clichés mentales sobre cualquier tema: religión, sociedad, política, crianza de los hijos, etcétera. El plano espiritual no debe haber estado libre de toda clase de ataduras, ya que el Paró de Egipto no debe haber tomado con ligereza la pérdida de cientos de miles de esclavos judíos que trabajaban gratis, máxime que el Paró tenía magos poderosos a su disposición. En el plano individual, cada viaje es una aventura, en todos los sentidos de la palabra. Puede ser una bella aventura, y puede ser—en la mayoría de los casos—una aventura con muchos inconvenientes. “¿Por qué la vida tiene tantos inconvenientes?” se puede uno preguntar. Elohím está siempre enseñando a Sus hijos a sortear los obstáculos, para que seamos cada día más y mejores seguidores suyos. Los obstáculos sólo son ejercicios para nuestros músculos de la voluntad, de los recursos mentales y emocionales de nuestra personalidad, para que aprendamos a sortear los obstáculos y nos volvamos más y más fuertes en cada área de nuestra personalidad, de nuestros pensamientos, sentimientos, voluntad, perseverancia, juicio, paciencia, etcétera. ¿De dónde sale el “fruto del Rúaj” de Gál. 5:22-23? Precisamente, como resultado de esas “travesías” interiores, llenas de “tormentas” y “alpinismo” emocional y mental, que en muchos casos, han sido colocados por Elohím mismo para entrenar nuestros músculos psicológicos y emocionales. Las derrotas temporales—para los vencedores—son los momentos previos a los triunfos. Cuasi-derrotas personales, emocionales, y de nuestra voluntad, provocadas por reveses temporales en esa continua y eterna escalada hacia la Cumbre, que es la Presencia de Elohím. ¡No todos son éxitos en nuestras vidas! Muchos son golpes, moretones emocionales, callejones sin salida, de donde tenemos que retroceder antes de que sea tarde para nuestra alma. Retrocesos. Nuestra travesía por este mundo está lleno de ellos. “¿Por qué tiene que ser así, si estamos con Elohím?” se preguntará usted. Porque este es el Universo que Elohím nos dejó: un Universo dialéctico, donde TODO está hecho de éxitos y de fracasos temporales, de progresos y de retrocesos, como parte de la estructura intrínseca de nuestras travesías. La palabra “Mitzráim” viene de la raíz hebrea “tzár”, que significa “estrecho”. Cada persona, cada país tiene características limitantes y constreñidoras, que hacen difícil su avance hacia las metas que deben alcanzar, a los ojos de Elohím, quien los está guiando, ya que “le Olám jasdó/Su Misericordia es para siempre”. Por misericordia, Él nos guía, nos impulsa, nos ayuda a lograr lo que estamos destinados “desde antes de la fundación del Universo” a lograr, porque nos ama y desea vernos triunfar, que a Sus ojos, significa llegar a donde debíamos llegar desde un principio. Para lograr esto, debemos (tanto nosotros, como nuestro país como un todo), ejercer y ejercitar nuestra energía psíquica y de nuestra fuerza de voluntad, optimismo y coraje hacia adelante, en contra de esta traba que nos está impidiendo hacer Su Voluntad en nuestra vida. Cuando logramos salir de nuestra “tzar” (estrechez) temporal, es como salir de un callejón obscuro y llegar a una plaza llena de luz y de aire fresco. Estamos en camino de nuevo, en camino hacia nuestro destino como seguidores de Elohím, más sabios, más humildes, y más triunfadores que antes. Muchos de estos momentos también pueden ser, y son más que estrecheces, paradas en nuestro caminar sin fin detrás de la meta. Cada fracaso temporal para los vencedores, está construido para darnos una nueva fuerza de Elohím para seguir adelante y vencer los obstáculos que Él construyó para nuestro bien, para sacarnos de una vez para siempre de nuestra posición actual, todavía llena de espacios obscuros. Para los fracasados, en cambio, cualquier fracaso es eterno a sus ojos. Además de fuerza, estos fracasos temporales nos ofrecen una nueva perspectiva, una nueva sensitividad y un nuevo empuje para seguir y ganar al final, porque la alternativa es terrible—para los ganadores—que sólo tienen la victoria en vista; mientras que, para los perdedores, es la única “salida”—porque ya están determinados en perder. Así, el destino parcial de antes es alcanzado, y un nuevo destino debe ser formulado y logrado. Para hacerlo, debemos vencer las limitaciones auto-impuestas por nuestra psiquis, los defectos en nuestro carácter y personalidad que hicieron imposible el éxito parcial anterior. Con la Ayuda de Elohím Padre, y del Rébe Ieshúa dentro nuestro (Elohím Padre hecho carne entre nosotros, Imánu’El), en nuestro rúaj, adquirimos una nueva perspectiva, nuevas fuerzas, un nuevo impulso de nuestro querido Elohím, quien está a nuestro costado derecho, impulsándonos a ganar (que en lo psíquico, en lo inter-personal, significa “perder” respecto a los demás), impulsándonos a seguir adelante y no desmayar, porque Él está y estará con nosotros, para ayudarnos a llegar a la meta, que es nuestra kedusháh/santidad. Todo esto es un simulacro de lo que sucede en un ejército. Por algo Elohím es llamado “ADONÁI Tzvaót/de los Ejércitos”. Nos entrenan, por medio de “estrecheces” físicas: ejercicios, caminatas forzadas, esfuerzos que apenas nuestro cuerpo es capaz de soportar. ¿Para qué? Para lograr un nivel físico y psicológico mucho más elevado que antes de entrar en el ejército. Para lograr una independencia física y emocional de los factores externos, como el clima y las condiciones externas, como la falta de comida o de agua. Así, la “tzar” (estrechez) temporal, actuó para nuestro bien, para hacer de nosotros un ser tridimensional más fuerte, más “a Su imagen y semejanza”, imagen corporal, que, cada vez más, debe parecerse al “último Adám” (1ª Co. 15:45), Ieshúa, Elohím venido en carne. De Mitzráim—ya no un país físico, real, sino una realidad espiritual, mental y espiritual de la cual desembarazarnos, hasta llegar a Israel, ya no un país físico, sino una meta que simboliza la perfección espiritual y la unión con Ieshúa, quien reinará desde allí muy pronto, con los que hayan podido vencer los mitzráim de sus vidas. Cuando pasan los años a partir de que conocimos a Elohím, podemos ver todo el camino recorrido. Hasta les sucede a los países individuales, ya que cada país es un ser espiritual tridimensional, en el Universo Espiritual, especialmente Israel, la Esposa de Elohím. Cada país—especialmente Israel—está en el camino Mitzráim-Israel, con las mismas luchas, problemas, trabas que cada uno de sus habitantes individuales, sólo que no lo percibimos, porque sólo se puede ver espiritualmente. (Es por eso que Elohím nos exhorta a orar por Irushaláim: no para mencionarla, solamente, como nos enseñaron a hacerlo, sino para orar por su éxito, para que supere todas las trabas puntuales, específicas, que actualmente está teniendo Israel y llegue a su destino fijado por Él.) Esto no sólo sucede con nuestra vida entera, y con las de los países, donde comenzamos en Mitzráim y terminamos en Israel, sino en nuestra vida diaria. Cada día experimentamos la misma travesía: desde Mitzráim hasta llegar a Israel, si es que logramos sortear los problemas del día. También sucede en varias áreas: en nuestras relaciones inter-personales, en nuestra búsqueda por un cónyuge, en nuestras relaciones con los hermanos de la sinagoga mesiánica. Sucede en todos los emprendimientos en que estamos empeñados en estos momentos: ya sea terminar nuestra carrera, o una nueva meta, ya sea financiera, psicológica, o espiritual adonde deseamos llegar. ¿Qué tal está usted en sus travesías personales, interiores? Apunte en un cuaderno cuáles son sus tres trabas más fuertes que está experimentando actualmente, para que pueda orar por ellas y para que su rabino mesiánico pueda hacerlo.
“LOS DIEZ PASOS HACIA ELOHÍM” En esta parasháh, se habla de 42 campamentos donde el Pueblo Judío acampó, camino de la Tierra Prometida. En esta ocasión, tocaremos específicamente los primeros diez campamentos, sus significados simbólicos y su relación con nuestra vida.
“Ramsés” significa “dios sol”. De allí salieron los israelíes, camino a Israel. Este nombre es bien significativo, porque de allí, podemos decir que todos salimos en nuestro peregrinar hacia Israel. Grandes sectas desparramadas en todo el mundo, que son llamadas “religiones” por todos, adoran al “Dios sol”, que en Egipto era conocido como “Ramsés” pero en cada país con otro nombre. Esto es a la vez real, pero también simbólico. Es real en el sentido de que hay billones de personas adorando al demonio sol, sólo que con nombres diferentes. Simbólico, porque representa nuestro propio pasado, repleto de enseñanzas no correctas, a las que muchos seguíamos, en nuestra ignorancia espiritual en alguna época de nuestra vida. Este pasado, para nosotros, los judíos mesiánicos/mesiánicos renovados, es el presente para muchísimos creyentes que nada saben de los engaños en que están sumergidos. Como ya dijimos, ha satán se ve muy limitado en lo que puede hacer y por eso, su arma favorita es el engaño y la mentira. Puede mostrarnos algo opuesto a un ángel y llamarlo un ángel y nosotros creemos que estamos contemplando un ángel y el que no sabe la diferencia, le cree a pies juntillas. Mas el salir del engaño no es tarea de Elohím, sino nuestra. El nos dio y nos da todas las armas para salir del engaño. Internet es una de las armas más poderosas a favor de la Verdad absoluta que ha surgido en los últimos 20 siglos por lo menos. ¿Quiere usted saber el origen, para dar dos ejemplos solamente, de la Navidad o del domingo? No tiene más que entrar en Internet y escribir esas dos palabras y “¡presto!”, tiene cientos de páginas que le revelan la verdad verdadera sobre estos dos engaños (de otros miles). Ya nadie puede alegar: “¡Ah, pero yo no tenía idea que eso era pagano! ¿De dónde voy a saberlo?” La faja de la verdad de Ef. 6 nos ajusta TODA la armadura, y podemos usar las demás armas con mucha más eficacia si estamos rodeados de Verdad de Elohím. (En nuestro libro “¿Jesús era un niño cristiano que iba a la iglesia en Palestina todos los domingos?”, tocamos por lo menos cientos de estos engaños y los desenmascaramos: ¡hay cinco errores en el título solamente!). De modo que en el campamento/majanéh de Ramsés debemos dejar todo lo que es engaño y mentira de ha satán y seguir adelante hacia el próximo campamento.
Sukót representa estar en la Presencia del Elohím de Israel. Esta es la experiencia más importante de nuestras vidas eternas. Enfatizo la palabra “experiencia” y no “religión” o “doctrina”, ya que las dos últimas palabras no tienen valor alguno, mientras que lo único que, por lo menos el judaísmo mesiánico renovado está detrás, es tener y transmitir esta experiencia con ADONÁI, algo íntimo, personal, espiritual y para nada ritual o dogmático. La experiencia personal con ADONÁI es enormemente útil y fuente de felicidad, shalóm y una vida confiada. Todos nuestros esfuerzos deberían estar encaminados a lograr y a mantener (dos cosas diferentes y extremadamente difíciles) esta relación. Si tuviéramos que explicar esta relación con una sola palabra, diríamos: “conversar”, ya que ésa es la definición, dentro del judaísmo mesiánico renovado, de lo que el mundo o las religiones llaman “orar” o “rezar”. Si sólo tenemos un rezo, estamos en el primer escalón de la “rampa/sulám de Iaakóv” en la aldea de Luz (cuando los ángeles subían y bajaban por ella). Si tenemos oración, ya estamos un poco más arriba. Mas si logramos tener una conversación, y esa conversación es diaria, entonces estamos en MUY BUEN camino. (En nuestro próximo libro a publicarse, “Cómo Ser Amigo de Elohím” hablamos en más detalle de esta relación fundamental, base de toda nuestra vida eterna) 3. ETÁM La próxima parada del Pueblo de Israel fue en Etám, que significa “camino al mar”. El agua de mar (salada), como ya hemos revelado en nuestros libros, es símbolo del amor ahaváh (sacrificial, espiritual) de Elohím por toda la humanidad. En otras palabras, aquellos que encuentran al Unico Elohím verdadero, comienzan a ir en camino hacia recibir el amor indiscriminado, sacrificial de Elohím. Todos tenemos derecho a esta ahaváh, pero no todos la notamos ni la apreciamos. Sólo aquellos que hemos salido de la obscuridad y hemos encontrado la Verdad, estamos en condiciones de apreciar y de beneficiarnos de la Ahaváh que viene de El, sin merecerlo 4. PÍ AJIRÓT/LUGAR DE CAÑAS El cuarto campamento es Pí Ajirót/Lugar de cañas (o juncos). Los juncos son árboles marinos. Como el mar es ahaváh de Elohím, nosotros somos los árboles marinos que estamos rodeados de Su ahaváh, para que crezcamos rodeados de Su cuidado y de Su generosidad y de Su dádiva constante e invisible. (Cada día que no nos pasa nada malo, es porque Elohím nos está guardando, pero no lo vemos, y por eso esa ahaváh, ese sacrificio y esa preocupación por nosotros, pasa desapercibida). Pí Ajirót es un lugar para deleitarnos de Su cuidado y de Su preocupación por nosotros y para bendecirlo, todos los días, por todo lo que hace por nosotros pero que no nos damos cuenta. 5. MIGDÁL/TORRE La torre/migdál es símbolo de lo que hablabamos la parasháh pasada: el estar alertas siempre, el tener un guardia en una torre guardando nuestro campamento, que es nuestra casa, nuestra vida y la de nuestra familia y sinagoga mesiánica. El estar regocijándonos en el lugar de cañas, nos puede fácilmente hacer creer que la vida es fácil y que el peligro pasó, pero el peligro NUNCA pasó. Sólo que Elohím está atajándolo, por Su misericordia, pero eso no significa que no debemos de estar constantemente en guardia y analizar las cosas que nos suceden día a día, para hurgar y ver si es algo normal o puede ser algo proveniente de un ataque espiritual. 6. MARÁH/AMARGO Dentro de nuestra vida cotidiana, no todo es “color de rosa”. Siempre puede y hay, momentos amargos, momentos de prueba. Siempre decimos en nuestras prédicas que la vida es una montaña rusa, con sus subidas y sus bajadas. Estas bajadas deben ser aprovechadas para aprender de lo que nos está pasando y esperar que la bajada pase y comience la subida, que indefectiblemente vendrá. Muchos han sido enseñados que la vida con Elohím es un “pare de sufrir”, pero no es así y más vale que ya lo entendamos. El sufrir es una manera de enseñanza que tiene Elohím para cambiar nuestros errores y nuestras desviaciones en camino recto. Debemos entenderlo así y no quejarnos, sino que aprender y seguir adelante, esperando la subida de la montaña rusa, que pronto vendrá, en cuanto aprendamos la lección amarga por la que estamos pasando. 7. EILÍM/ROBLES Como ya dijimos, el sufrir nos hace más fuertes, como robles. Ya no somos los débiles sobrevivientes de la esclavitud de Egipto/Mitzráim, bajo el Paró, que es un símbolo de ha satán, sino que hemos sido sacudidos y solidificados por la mano de Elohím, y ahora comenzamos a ser fuertes como robles e igualmente capaces de aguantar tempestades y huracanes. 8. SIN/ARCILLA La arcilla es símbolo del cambio que Elohím desea hacer de nosotros. Nosotros somos las jarras y El es el alfarero. El desea hacer de nosotros jarras para honor, pero nosotros debemos dejarnos moldear por El y no huir de Su mano de ahaváh, aunque a veces dolorosa. Nada sucede en nuestra vida diaria, hoy, que no sea Su voluntad para NUESTRO BIEN. Nada sucede que no sea para mejorarnos, para moldearnos de acuerdo a nuestro destino prefijado en Su omnisciencia. El sabe lo que es mejor para nosotros. El sabe las cargas hereditarias que llevamos en las espaldas. Nosotros no las vemos. El sabe de las cargas educacionales y familiares que cargamos a cuestas y que nos impiden llegar a ser las jarras que El tenía preparadas para que seamos. De modo que tenemos que dejarlo trabajar en nosotros, aunque nos duela. 9. DÓFKAH/GANADERO Si nos dejamos moldear, Elohím nos va a juntar con Su rebaño y dejaremos de estar solos y sin rumbo y llegaremos a ser parte de El y parte de Su plan para nosotros y para todos aquellos que se dejen domar por el ganadero, por el Roé/Pastor de ovejas. Mas debemos realmente ser ovejas y no cabras, caballos dóciles y no asnos, de los que pegan patadas a sus amos. Este comportamiento exige sabiduría espiritual/jajmáh, de la cual hay poco. Y esta sabiduría se traduce en docilidad, como ovejitas mansas, que se dejan trasquilar, lavar, y alimentar por su Amo. Todos los días, Elohím nos saca a pastar, para alimentar a Su rebaño, pero algunos de nosotros ni siquiera nos hemos enterado que estamos siendo arriados hacia donde El desea, y nos escapamos, o pegamos patadas al Roé/Pastor, en rebeldía. 10. ALÚSH/MUCHEDUMBRE Por último, nos encontramos con la muchedumbre, con la gente del mundo, que quiere invadir nuestro rebaño, que quiere deshacerlo, porque no soporta que seamos los elegidos de Elohím y hace todo lo que está a su alcance para pervertir ese privilegio, desde desprestigiarnos y decir que no hay ni puede haber un “Pueblo Elegido” (¿Quién puede discutir con Elohím?), para que nadie se quiera acercar al Pueblo de Elohím y así sacar la bendición que eso produce. Mas nosotros debemos quedarnos tranquilos, sabiendo que todo tiene su premio y su castigo: hay bendiciones esperando para aquellos que han obedecido y hay maldiciones esperando para aquellos que no hay querido obedecer y se han rebelado. Nosotros debemos ser fuertes y aguantar firmes. Faltan todavía en nuestras vidas 32 campamentos para recorrer. Pero no debemos desmayar, sino cantar y alabar a Elohím por lo que ha hecho por nosotros hasta ahora, que es mucho. Pero más que nada, no debemos dejarnos influir por la muchedumbre, que en en fondo, sin quererlo, sabe que está perdida, y que está siendo manipulada por ha satán para tratar de hundirnos con ellos al destino que tienen prefijado. Debemos bendecir a nuestros enemigos y a la vez, aislarnos con Elohím bajo Su talít (Teh./Sal. 91:5), porque sólo allí estaremos seguros.
(1967/2007) 40 AÑOS DE LA GUERRA
DE LOS SEIS DÍAS DESDE LA ÓPTICA ISRAELÍ
TITULARES DIARIOS DE
NOTICIAS POWER POINT SOBRE LA HISTORIA DE ISRAEL clic aquí JERUSALÉN ES PIEDRA DE TROPIEZO PARA LAS NACIONES Ierushalaim Ierushalaim es el corazón de Am Israel (Tikunei Zoar 21. HaGr”a 56). Es el centro de todas las fuerzas de vida de la nación: Espirituales, nacionales y humanas. Es nuestra capital espiritual, gubernamental y moral. Ierushalaim es más kdoshá (santa) que todo Eretz Israel (Kelim 1:1), todos tienen el derecho de ir a vivir a ella (Ktuvot 110B), lleva el nombre de D’s (Baba Batra 75B), y como dijo nuestro gran Rav, el Rambam, toda ella es considerada Mikdash (El Templo). En estos días en que los gentiles la codician - “y sucederá que en aquel día haré que sea Ierushalaim una piedra pesada a todos los pueblos, todos los que cargaren con ella serán malamente lastimados, aunque se juntaren contra ella todas las naciones de la tierra” (Zjaria 12:3) - debemos recordarnos y hacer recordar a los demás que Ierushalaim en su totalidad es nuestra. Si bien es cierto que no penetramos en el lugar donde fue erigido nuestro Beit HaMikdash (El Templo), no lo hacemos porque lo hemos olvidado, D’s no lo permita, sino que por el contrario, por santo temor. Gracias a la bondad Divina nos elevamos, nos glorificamos y nos santificamos, “por la causa de Tzion no guardaré silencio, y por la causa de Ierushalaim no descansaré, hasta que surja como resplandor su salvación y su prosperidad como antorcha ardiente” (Ishayá 62:1). El 28 de Iyar del 5727, gracias al valor y el sacrificio de toda la generalidad de Am Israel, fuimos meritorios de volver a Ierushalaim, y en ese sublime episodio histórico, se dieron tres sucesos que en realidad son uno: La soberanía Israelí sobre la mayoría de nuestra tierra, la liberación de Ierushalaim y el renacimiento del judaísmo en Rusia y el anhelo de hacer aliá (emigrar a Israel) de cien mil judíos de los abismos de esa galut (exilio). Para que todos sepan que la plenitud del pueblo, de la tierra y de Ierushalaim son una sola unidad, y en nuestra generación debemos añadir valentía y vigor en esos tres campos. Para que todos sepan que no hay aquí “Barrio Musulmán”, “Barrio Cristiano”, “Barrio Armenio” o internacionalización, sino que hay aquí una sola Ierushalaim, que nos pertenece en su totalidad, que no fue dividida entre las tribus en la época de la conquista de Eretz Israel (Meguila 26A), y fue edificada con el aporte de todas las tribus (Midrash Tehilim 122), y en su reconstrucción se vuelven a reunir todos los exiliados de Am Israel (Brajot 49A). Ella es la ciudad que une a todo Am Israel (Tehilim 122:3), que amiga a todo Am Israel (Talmud Ierushalmi, Jaguiga 3:6). Y tras las piedras de nuestro muro, se esconden los tesoros de la vida de la Nación de Israel, a lo largo de todas las generaciones. “Ierushalaim será reconstruida cuando Am Israel la anhele al máximo, y se apiaden de sus piedras y su polvo” (HaKuzari 5:26).
Nuestro derecho
histórico-moral sobre Ierushalaim no fue abolido por el
hecho
que los extraños se hayan apoderado de ella durante generaciones, nunca cesamos
de oponernos a esa cruel usurpación y permanecimos vinculados con ella. Por
ello, todo el que apoya de alguna forma que manos ajenas
se adueñen de alguna parte
de la Ierushalaim
histórica, está justificando una injusticia moral. Es más, “Ierushalaim es la
luz del mundo” (Bereshit Rabah 59:5), de ella surgió para todo el mundo el
resplandor de la moral de Am Israel, y nuestro derecho a ella está
vinculado con esa influencia moral: Por ello, toda adueñación ajena de
Ierushalim es una injusticia para con el origen de la moral de todo el mundo.
CARACTERÍSTICAS DEL MESÍAS QUE
ESPERA ISRAEL
Rav Shlomó Aviner
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