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La Iglesia no es el edificio, no es una estructura, es una comunión de personas o sea la Iglesia no es una organización sino un organismo por lo tanto tiene vida, esa vida le viene por la unción del Espíritu Santo quien es Dios y cuya función es convencer al mundo de pecado, justicia y juicio, San Juan 16: 8.11 “ Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado por cuanto no creen en mi; de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis mas; y de juicio, por cuanto el príncipe de este ha sido ya juzgado.” La tarea del Espíritu Santo es convencer a las personas de sus pecados y guiarlas a Jesús el Salvador, luego que son convencidas el insistirá en su trato para santificarla y sacarla del mundo y su contaminación. Jesús dijo “si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” San Juan 15:19. Los cristianos estamos en el mundo pero no somos de el, el mundo esta bajo el poder de su príncipe, quien es Satanás. La Iglesia nació en el año 33, cuando Jesucristo resucitado ascendió al cielo, luego de estar vivo durante cuarenta días dando pruebas de su resurrección. Con su ascensión a la diestra del Padre, llego la presencia del Espíritu Santo, registrado todo esto en el libro de Hechos capítulos 1 y 2. Los cristianos que han aceptado por fe a Jesús como su salvador y que han sido ungidos con el Espíritu Santo viven apartados del mundo, están en el pero no son de el, Jesús dijo en San Juan 17: 14.20 “ Yo les he dado tu palabra y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo, no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así Yo los he enviado al mundo, y por ellos yo me santifico a mi mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por estos sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos”. Toda esta exposición del Señor Jesús nos muestra ciertas pautas que deben vivir los verdaderos cristianos o los que están en la Iglesia verdadera, una de ellas es ir al mundo pero no dejarse influenciar por lo malo de el sino influenciarlo a el con la verdad de la Palabra de Dios. Buscar la verdad completa nos santificara nos apartara, ya que Jesús es la verdad, muchas veces las persecuciones vienen porque el mundo ama la mentira y desprecia la verdad. La Palabra de Dios es uno de los medios por los cuales el cristiano recibe santificación, cuando la oye y la acepta. Para ello debe reunirse periódicamente con otros cristianos, para exhortarse a vivir una vida de comunicación, oración y adoración a su Señor y limpiarse de toda posible contaminación de este mundo. Jesús se santifico no solo para sus oyentes de ese momento, sino para todos los que habríamos de creer por el mensaje del evangelio retransmitido a través de los años. Esa santificación del señor Jesús es perfecta e infinita y por lo tanto no precisa el cristiano verdadero pertenecer a ninguna jerarquía eclesiástica, que forma escalafones, que hace acepción de personas, que exalta a unos mas que a otros, dándole áureas de “santidad “, los que así se comportan forman parte de la religión de este mundo, como existen tantas otras religiones donde cada una de ellas tiene a su líder prominente o destacado. El evangelio de Jesucristo, las buenas noticias de salvación, de igualdad de los hombres delante de Dios, es un mensaje que no puede copiarse o simularse, debido a que la vida cristiana es una de carácter sobrenatural donde la persona del Espíritu Santo trata, perfecciona, ayuda, fortalece, anima, santifica a cada uno de los que han sido liberados de las ataduras del pecado para vivir una vida de sometimiento solo al Señorío de Jesucristo, quien es el fundador de la Iglesia, quien es la cabeza de la Iglesia y quien es la base la Iglesia. Nosotros todos los que le seguimos somos parte de su cuerpo, somos miembros los unos con los otros, nos une la misma sangre, la derramada por Jesús en la cruz del calvario, nos santifica el mismo Espíritu y nos alimenta la Palabra de Dios que es la Santa Biblia. Los cristianos deben vivir una vida de comunión para edificarse, exhortarse y consolarse y no para competir los unos con los otros, la Palabra de Dios así lo enseña Miembros unos de otros “Así nosotros, siendo muchos somos un cuerpo en Cristo y todos miembros los unos de los otros “Romanos 12:5 Servicio de unos a otros
“Porque vosotros, hermanos a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis
la libertad como ocasión para la carne, sino servios por amor los unos a los
otros” Galatas 5:13 “Prefiriéndonos en honra los unos a los otros” Romanos 12:10 Aceptarse los unos a los otros Aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos acepto, para la gloria de Dios” Romanos 15:7. Sobrellevar las cargas los unos de los otros “Sobrellevad los unos las cargas de los otros y cumplid así la ley de Cristo” Galatas 6:2 Por llevar una vida apartada del sistema del mundo los cristianos han sido a través de los años perseguidos, torturados, matados. Así les aconteció a los apóstoles y creyentes de la primer Iglesia de Jerusalén, fueron castigados por no negar el nombre de Jesús, luego expancidos por todo lugar, vea en los primeros capítulos de Hechos de los Apóstales. El emperador del imperio romano conocido como Nerón persiguió, culpo a los cristianos del incendio de Roma y allí fueron muchos martirizados, donde se cree murió el gran apóstol Pablo. El cuarto siglo de nuestra era como no los podían controlar el emperador Constantino decidió unir a todas las religiones y en ella incluyo a los cristianos, de allí el dicho “sino puedes vencer únete a ellos”, esa fue una buena oportunidad del mundo influenciando, enfriando y controlando a personas, formando así un nuevo “ismo” o secta madre, pero no pudiendo controlar el obrar del Espíritu Santo que siguió en su tarea a lo largo de las edades y por ello siempre han existido movimientos genuinos, auténticos de verdaderos cristianos, que no son parte del sistema religioso jerárquico, estructurado, politizado, enriquecido y mundano, sino que han sido discriminados, perseguidos, muchos han muerto por la causa de Jesucristo, ¿Por qué lo hicieron?, sencillamente porque Jesucristo esta vivo, porque el Espíritu Santo les dio la gracia y fortaleza para no sentir dolor y para ser fieles hasta la muerte a Aquel que dio su vida por amor, que vive por los siglos, que esta en el trono de santidad, que pronto viene para traer verdadera justicia a esta tierra, donde someterá a todos sus enemigos debajo de sus pies, Salmo 2. El hombre propone y Dios es en definitiva quien dispone, la lucha terrenal, religiosa, sectaria, siempre ha existido, el hombre en su afán de control ha creado sedes de religiones, pero el que murió, resucito y que pronto viene a reinar por mil años, Apocalipsis 20, viene a Jerusalén, ciudad donde fue inmolado, donde estuvo tres días en una tumba que quedo vacía cuando volvió a vivir por obra del Espíritu Santo y desde donde ascendió al cielo en el monte de los Olivos, lugar donde se posara nuevamente en su segunda venida como rey de Reyes y Señor de Señores, Zacarías 14: 4 “ Y se afirmaran sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos , que esta frente a Jerusalén al oriente y el monte de los Olivos se partirá por en medio….” .Desde este sitio deseamos convocarte a tener un encuentro personal, genuino y duradero con el Señor Jesucristo para recibir salvación de tu alma, perdón de tus pecados y para que seas parte de la Iglesia Verdadera. DESEO ENTREGAR MI VIDA A JESÚS HOY MISMO. Dice
la Sagrada Escritura o sea la Santa Biblia, en Romanos 3:23.24 "Por cuanto todos
pecaron y están destituidos de la gracia de Dios, siendo justificados
gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. " Oración de Fe: Padre Celestial vengo delante de ti para reconocer mi condición de pecador, creo hoy por fe que Jesús murió, resucito, ascendió al cielo y pronto volverá y por la FE EN EL SOY SALVO, me arrepiento de la vida errada que he llevado, límpiame, lávame, cámbiame y lléname de tu Espíritu Santo para vivir una vida en victoria por encima de todo lo malo que ofrece este mundo. Confieso con mi boca que JESUCRISTO es mi SEÑOR y SALVADOR y desde hoy viviré para El. Amén. . . . |